⚡ Resumen
El desarrollo de un sitio web pasa por 6 pasos: análisis → estructura → diseño → maquetación → contenido → pruebas y lanzamiento. Un sitio de 3-5 páginas suele estar listo en 2-3 semanas; uno más grande, en hasta 1 mes. El precio depende menos del diseño que de la cantidad de páginas y la complejidad de las funciones.
Hablamos de un sitio completo, con varias secciones. Veamos de qué se compone su desarrollo, cuánto tarda y qué determina de verdad la cifra del presupuesto.
En qué se diferencia un sitio web de una landing page
Una landing page es una sola página con un solo objetivo. Un sitio web es otra tarea: varias páginas que en conjunto representan al negocio, no una única oferta.
La diferencia no está en la cantidad de pantallas, sino en todo lo que llega con ellas. Hay que planear la estructura para que el visitante no se pierda entre secciones. Hace falta más contenido: diez páginas son diez textos distintos. Y la navegación debe sugerir a dónde ir después desde cualquier punto del sitio. De ahí sale la diferencia de precio y de plazos.
Si aún no tienes claro el formato, la diferencia está explicada a fondo en «Qué es una landing page».
Cuántas páginas necesita realmente un negocio
Es la primera pregunta que conviene responder con honestidad, antes de hablar de diseño o de presupuesto. La cantidad de páginas es el multiplicador principal de cualquier estimación.
El mínimo indispensable
A la mayoría de los negocios pequeños le bastan tres páginas: Inicio (un resumen breve y la llamada a la acción principal), Servicios (la descripción detallada de lo que vendes) y Contacto (formulario, dirección, mensajería). Ese mínimo ya cubre la presencia básica en internet: el cliente puede encontrarte, entender la oferta y escribirte.
Es habitual sumar dos más: «Sobre nosotros» y «Casos». La primera trabaja la confianza; la segunda, la prueba. En total son cinco páginas, y es la configuración más frecuente entre los proyectos que recibimos.
Cuándo hace falta un blog o un catálogo
Si tienes varias categorías de producto, necesitas un catálogo organizado por categorías y no una lista larga en una sola página. Si piensas conseguir tráfico orgánico desde Google en lugar de depender solo de los anuncios, necesitas un blog: cada artículo es su propia página apuntando a una búsqueda concreta y sigue funcionando durante meses después de publicarse. Sin blog, el sitio se limita al tráfico que pagas; con blog, una parte del tráfico empieza a llegar sola.
Hay un detalle que rara vez se menciona en la conversación de venta: un blog hay que mantenerlo. Una sección «Noticias» vacía con dos entradas de hace dos años se ve peor que no tenerla. Si no hay quién escriba ni cuándo hacerlo, mejor dejar el blog fuera de la estructura.
Etapas del desarrollo de un sitio web
Detrás de cada sitio terminado hay el mismo conjunto de pasos, sin importar quién lo haga: un estudio, un freelance o un amigo programador:
- Análisis y estructura. El mapa del sitio: qué secciones hacen falta y cómo se conectan, antes del primer boceto.
- Diseño. La decisión visual para tu marca: colores, tipografías, composición de cada página.
- Maquetación y desarrollo. El diseño se convierte en código: adaptación a todos los dispositivos, formularios, velocidad de carga.
- Contenido. Textos reales, fotos y precios en cada página, no lorem ipsum que habrá que rehacer.
- Pruebas. Revisión en distintos dispositivos y navegadores, y de cada formulario y enlace entre páginas.
- Lanzamiento y ajustes básicos. Dominio y hosting, analítica, conexión de los formularios al correo o al CRM.
Ninguno de estos pasos se puede saltar: solo se pueden hacer más rápido o peor. Cuando el plazo prometido parece sospechosamente corto, el ahorro suele salir del primero y del cuarto: una plantilla en lugar de una estructura pensada para tu negocio, y los textos dejados «para después». Ese «después» casi nunca llega.
Si al leer esta lista te das cuenta de que en realidad tienes una sola oferta y un solo objetivo, quizá te baste una landing page: proceso más corto, menos etapas, lanzamiento más rápido.
¿Listo para empezar tu proyecto?
Cuéntanos cuántas páginas y secciones necesita tu negocio — calculamos el alcance y los plazos para tu caso concreto.
Cuánto cuesta una página web
En Google la pregunta aparece de varias formas: «cuánto cuesta hacer una página web», «cuánto cuesta crear una página web», «cuánto vale hacer una página web». Detrás de todas está la misma esperanza: ver una cifra única y poder planificar con ella. Otros la escriben más corta: «precio página web», «presupuesto página web». La intención es la misma. La respuesta honesta es que esa cifra única no existe, aunque la lógica que la produce sí se puede seguir.
De qué se compone el precio de una página web
El error más común es pensar que el precio depende del diseño. En la práctica, el precio de una página web se reparte en cuatro partes:
- Cantidad de páginas. Tres páginas y doce suponen un volumen distinto de texto, bocetos y maquetación. Es la línea más predecible del presupuesto.
- Complejidad de las funciones. Un formulario de contacto sencillo no cuesta lo mismo que un catálogo con filtros, una calculadora o un área de cliente.
- Volumen de contenido. Si los textos y las fotos llegan listos de tu lado, es una cifra. Si hay que escribirlos y fotografiarlos, es otra.
- Integraciones. Correo, CRM, pasarela de pago, mensajería, varios idiomas. Cada una suma trabajo que no se ve en el boceto.
Dos sitios con un diseño igual de bueno pueden diferir dos o tres veces en precio solo por estas cuatro líneas.
Qué mueve más la cifra
Lo más caro de un presupuesto es lo que no se ve en una captura de pantalla. Un filtro de catálogo que debe cruzar cinco parámetros a la vez. Un formulario que cambia sus campos según la respuesta anterior. Tres versiones de idioma que no solo hay que traducir, sino también mantener. Un requisito así puede costar más que cinco páginas corrientes juntas.
De ahí una recomendación práctica: describe qué debe pasar después del clic. Da una estimación más precisa que «un sitio como el de aquella competencia», porque la mitad del presupuesto se la lleva la lógica.
Qué no incluye el presupuesto
Tres gastos que los clientes descubren con frecuencia solo después del lanzamiento:
- Dominio: pago anual, aparte del desarrollo.
- Hosting: también aparte y también anual. Ayudamos a elegirlo para que no pagues de más.
- Soporte después del lanzamiento: actualizaciones, correcciones pequeñas, salud técnica del sitio.
No son cargos ocultos: son la estructura normal de gastos de cualquier sitio. Pero conviene preguntar por ellos mientras lees la propuesta, no un mes después del lanzamiento.
Por qué nadie da una cifra de inmediato
Preguntar cuánto cuesta una página web sin dar detalles se parece a preguntar cuánto cuesta una reforma. La respuesta «desde N euros» es técnicamente cierta y prácticamente inútil: no dice nada de tu caso.
La orientación aproximada que sí podemos dar antes de un briefing: un sitio básico de 3-5 páginas está en un rango de presupuesto y un sitio con blog o catálogo de más de 10 páginas está en otro, más alto. La cifra exacta sale de un briefing corto donde describes la estructura y las funciones. Es media hora de conversación, y después de ella el número deja de ser una suposición. Lo mismo pasa cuando la pregunta es cuánto cuesta una página web profesional con varios idiomas o catálogo: cambia el alcance, cambia la cifra.
Hay otra opción que conviene valorar antes de empezar: montar el sitio en un constructor. Sale más barato al principio y más caro a la larga; lo comparamos con el desarrollo a medida en «Constructor de sitios o desarrollo».
Plazos: cuánto se tarda en hacer una página web
Un sitio de 3-5 páginas con estructura estándar suele estar listo en 2-3 semanas. Uno más grande — con blog, catálogo o funciones no estándar — lleva hasta 1 mes.
El plazo no crece de forma lineal con la cantidad de páginas, sino con cuánto contenido y lógica únicos tiene cada una. Diez páginas de catálogo parecidas entre sí avanzan más rápido que cinco páginas que necesitan cada una su propia estructura y formularios.
Y conviene decir con claridad qué revienta los plazos de verdad. Casi siempre es el contenido: los proyectos se quedan parados semanas esperando textos, fotos y precios del cliente. Si quieres entrar en plazo, empieza a reunir el material en paralelo al diseño y no después.
Cómo no pagar de más
Cuatro cosas que ahorran dinero de verdad, desde nuestro lado de la mesa:
- Cuenta las páginas antes de hablar de presupuesto. Una lista de secciones en un papel da una estimación más precisa que una hora de «algo parecido al sitio de ellos».
- No pagues funciones «por si acaso». Un área de cliente que quizá necesites «el año que viene» es mejor hacerla el año que viene. No será técnicamente más difícil entonces.
- Escribe tú el contenido si hay quién lo haga. Los textos del dueño del negocio casi siempre son más precisos que los de plantilla: solo hay que editarlos.
- Pregunta qué pasa después del lanzamiento. Un sitio sin soporte empieza a deteriorarse en medio año: certificados, actualizaciones, enlaces rotos.
Lanzar un sitio no es el final del trabajo: el dominio, las actualizaciones de contenido y la salud técnica siguen necesitando atención. Qué incluye esa etapa lo cuenta el artículo sobre soporte de sitios web. Y si ya tienes un sitio y la pregunta va más de actualizarlo que de construir desde cero, mira el artículo sobre rediseño de sitio web.