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Qué incluye
  • Respuestas a preguntas frecuentes: precios, horario, dirección, envíos
  • Captación de solicitudes: nombre y contacto del cliente, incluso de noche
  • Avisos al responsable por email, en Telegram o en el CRM
  • Bot en la web, en Telegram o en los dos a la vez
  • Paso a una persona cuando la pregunta es poco habitual
  • Cambios gratis durante el primer mes
Los precios indicados son mínimos: la cifra exacta la damos tras la primera conversación.
Precio
Básico
desde

Inteligente
desde
Comparación de paquetes
Básico
Inteligente
Respuestas a preguntas frecuentes
Captación de solicitudes y contactos
Avisos al responsable: email, Telegram, CRM
Bot en la web y en Telegram
Paso a una persona
Cómo conversa
Botones y respuestas preparadas
Entiende texto libre
Responde preguntas poco habituales
—
Se apoya en tus textos y precios
—
Lanzamiento
5–7 días laborables
2–3 semanas
Cambios el primer mes
Gratis
Gratis
Soporte después, al mes
IA incluida en el soporte
—
Hasta 1.000 conversaciones
Más de 1.000 conversaciones al mes
—
Por acuerdo

Quién necesita un chatbot para empresas

La prueba más sencilla son los mensajes con clientes del último mes. Si un tercio son las mismas cinco preguntas («cuánto cuesta», «hay hueco», «cómo llego», «abrís el domingo», «cómo pago»), un bot se las quitará a tu equipo. Y si la gente escribe de noche y los fines de semana y recibe respuesta al día siguiente, parte de ella ya se ha ido a la competencia.

Donde más ayuda un chatbot para pymes es donde hay reservas o consultas: peluquerías, clínicas, academias, servicios de reparto, tiendas online pequeñas. Si cada solicitud es distinta y requiere hablar con un especialista, el bot poco más puede hacer que recoger el contacto.

Bot o formulario de contacto

Tu web ya tiene un formulario, ¿para qué un bot? El formulario espera a que la persona decida qué escribir, y parte de los visitantes cierra la página sin rellenarlo. El bot empieza la conversación, ofrece opciones preparadas y responde al momento, así que la persona obtiene respuesta antes incluso de dejar su contacto. El formulario se queda: hay clientes acostumbrados a él, y los dos caminos llevan a la misma solicitud.

Dos paquetes: con guion o con IA

El bot básico funciona con escenarios. El visitante ve botones («Precios», «Reservar», «Dirección») y recibe una respuesta que escribimos de antemano para tu negocio. El bot no inventa nada, así que no se equivoca. Ante preguntas fuera del guion, ofrece hablar con una persona.

El bot inteligente funciona con ayuda de la IA. La persona escribe como quiera, por ejemplo «¿hay hueco el sábado para manicura y cuánto costaría?», y el bot entiende la pregunta y responde con sus propias palabras a partir de tus textos, tarifas y normas. Tiene sentido cuando hay muchas consultas y la gente las formula de maneras muy distintas. Funciona con un modelo de IA de uno de los grandes proveedores, y ese coste ya está incluido en el soporte mensual: hasta 1.000 conversaciones al mes. Si hay más, lo acordamos aparte.

A la mayoría de los negocios pequeños les basta el básico. Puedes empezar por él y pasar al inteligente más adelante sin rehacer nada: los escenarios y los textos se mantienen.

Cómo lo ve el cliente

Un ejemplo para una peluquería. Domingo, 23:10. Una clienta entra en la web y ve una ventana en la esquina: «¡Hola! Te digo los precios, te reservo cita o paso tu pregunta a recepción».

  • Elige «Reservar» y el servicio, «Manicura semipermanente».
  • El bot muestra el precio y pregunta qué día le viene bien.
  • Deja su nombre y teléfono; el bot le da las gracias y le dice que recepción confirmará la hora antes de las 10:00.
  • A las 23:12 recepción recibe en Telegram la solicitud con todos los datos.

Toda la conversación dura dos minutos. Por la mañana, en recepción nadie tiene que recordar quién preguntó qué: solo confirman la cita. Con el bot inteligente, la clienta ni siquiera necesitaría los botones y podría escribir directamente: «¿hay hueco el lunes después de las seis para manicura?»

Cómo es el desarrollo de chatbots

Quien busca «crear chatbot» suele imaginar programación. En la práctica, la mayor parte del trabajo es el contenido: qué dice el bot y a dónde lleva al visitante. En un chatbot profesional, lo que más cuenta son tus propias respuestas.

  1. Reunimos las preguntas. Tomamos las 10–15 más frecuentes de tus mensajes y llamadas y acordamos las respuestas.
  2. Construimos el escenario. Decidimos qué botones ve el visitante, dónde el bot pide el contacto y cuándo pasa la conversación al responsable.
  3. Configuramos los avisos. La solicitud llega donde seguro la verás: por email, en Telegram o en el CRM.
  4. Probamos. Recorremos todas las ramas de la conversación en el móvil y en el ordenador y hacemos preguntas incómodas.
  5. Lanzamos y seguimos. Las primeras semanas miramos dónde se detiene la gente y a qué preguntas el bot no supo responder.

En la web, en Telegram o en los dos

En la web, el bot aparece en una ventana pequeña en la esquina de la página y se abre cuando el visitante hace clic. No salta solo por encima del texto: un bot así estorba más de lo que ayuda.

En Telegram el bot tiene nombre propio, y el cliente lo encuentra con un enlace desde tu web o tus redes sociales. La ventaja es que la conversación se queda en la app de mensajería: la persona puede volver a ella mañana, y tú puedes escribirle sobre una reserva o un pedido. Se pueden tener las dos versiones con las mismas respuestas. Instagram y WhatsApp no los conectamos.

Cuánto cuesta y de qué depende

Quien busca «chatbot precio» quiere una cifra, así que los precios de los dos paquetes están en la tarjeta de arriba, sin «precio a consultar». El importe final depende de cuántas ramas tenga la conversación, de las integraciones (CRM, calendario de reservas), del número de idiomas y de si hace falta IA. La cifra exacta la damos tras la primera conversación, cuando vemos tu lista de preguntas.

Qué influye en el precio y qué preguntas conviene darle al bot lo explicamos con más detalle en el artículo sobre el chatbot 24/7.

Qué pasa después del lanzamiento

El primer mes los cambios son gratis: cambió un precio, añadiste un servicio, los clientes empezaron a preguntar por otra cosa, y actualizamos las respuestas. Después, el servicio de chatbot continúa por una cuota mensual fija, distinta para cada paquete; las dos están en la tabla comparativa. Con el bot básico también puedes pagar por cada cambio.

Una vez al mes conviene revisar a qué preguntas el bot no supo responder. Son escenarios listos para la siguiente actualización.

Qué necesitamos de ti

Una lista de preguntas frecuentes con sus respuestas, tus precios actuales, el horario y la dirección. Para el bot inteligente, además, los textos en los que se apoyará: descripción de servicios, condiciones de pago y devolución, normas de reserva. Si los materiales están listos al empezar, el plazo se cumple. Si todavía no tienes los textos, puedes encargarlos como contenido en outsourcing.

Qué preguntas dar al bot y cuáles dejar a las personas

Al bot se le dan bien las preguntas con una sola respuesta correcta: precios, dirección, horario, condiciones de envío, lista de servicios. También el primer paso de una reserva, cuando hace falta el nombre, el teléfono y el día que le viene bien al cliente.

Es mejor dejar a una persona las conversaciones que piden una decisión o algo de tacto:

  • quejas y devoluciones;
  • descuentos individuales y pedidos fuera de lo habitual;
  • preguntas en las que un error le sale caro al cliente: salud, dinero, documentos;
  • conversaciones con clientes habituales que están acostumbrados a una persona concreta.

En estos casos el bot no intenta responder por su cuenta. Anota de qué va la pregunta, recoge el contacto y pasa la conversación a una persona.

Cómo escribir respuestas que se leen hasta el final

Normalmente el bot se abre desde el móvil y la gente quiere la respuesta en segundos. Por eso la respuesta del bot es más corta que el texto de tu web: dos o tres frases. Los detalles pueden ir detrás de un botón «Más información».

  • Responde en la primera frase. Si preguntan «cuánto cuesta un corte», el bot da el precio enseguida y luego explica de qué depende.
  • Escribe como habla tu recepción. Si en tu peluquería tratáis a los clientes de tú, el bot también puede hacerlo.
  • Termina cada respuesta con un siguiente paso: reservar, ver las tarifas o hacer otra pregunta.
  • No prometas lo que el bot no puede comprobar. Si no ve el calendario, «recepción te confirmará la hora» funciona mejor que «esa hora está libre».

En el bot inteligente estas reglas se aplican a tus textos. Cuanto más precisos sean tus precios y condiciones, más precisas serán sus respuestas.

Cómo saber si el bot ayuda

Un mes después del lanzamiento, compara unas cuantas cosas sencillas con cómo era antes del bot:

  • cuántas solicitudes llegaron en total y cuántas de ellas de noche y en fin de semana;
  • cuántas preguntas repetidas sigue respondiendo a mano tu equipo;
  • en qué paso la gente cierra la conversación sin dejar el contacto;
  • qué preguntas no entendió el bot.

No hacen falta cifras grandes. Si en recepción ya no contestan cada mañana los mismos diez mensajes, el bot ya es útil. Y si mucha gente abandona la conversación en el mismo paso, ese paso hay que simplificarlo.

Errores que hacen que un bot moleste

La gente suele quejarse de las mismas cosas, y todas se pueden corregir antes del lanzamiento.

  • El cliente no consigue hablar con una persona. El botón «Hablar con una persona» debe verse en cada paso.
  • El bot se hace pasar por humano. Cuando el cliente se da cuenta, deja de confiar en el propio negocio. Es más honesto decir desde el principio que responde un bot.
  • El bot da precios antiguos porque las tarifas cambiaron y nadie actualizó las respuestas.
  • Para reservar hay que pasar por seis pantallas. La gente se va antes, y con tres o cuatro pasos suele bastar.
  • El bot recogió un contacto, pero el aviso llegó a un correo que nadie abre. Las solicitudes deben llegar adonde trabajas cada día.

Qué pasa con los contactos de tus clientes

El bot recoge el nombre, el teléfono y a veces el email. Son datos personales, así que el bot pide solo lo necesario para responder o reservar. Un número de documento o los datos de la tarjeta no hacen falta en esta conversación, y el bot no los pide.

La solicitud llega solo adonde nos indicaste: al email, a Telegram o al CRM. Conviene dar acceso únicamente a quienes gestionan las reservas. Antes de que el cliente deje su contacto, es buena idea explicar en pocas palabras para qué lo necesitas y enlazar la política de privacidad de tu web.

Cuándo no hace falta un bot

Si hay pocas consultas y cada una es distinta, el bot añade complicación sin aportar mucho: es más sencillo mantener el contacto directo con una persona. Y algo más: un bot en la web tiene sentido cuando la web existe. Si todavía no la tienes, empieza por el desarrollo web y añadimos el bot después.

Por dónde empezar

Envíanos las 10–15 preguntas que más hacen tus clientes y dinos dónde quieres el bot: en la web, en Telegram o en los dos. Te diremos qué paquete encaja y en qué plazo.